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TRES ASALTOS: Nick Diaz, Goyito Pérez y UFC Monterrey

Por: Rodrigo Del Campo (@RodDelCampo)

PRIMER ASALTO: NICK DIAZ Y LA FALACIA DE LA COMISIÓN ATLÉTICA DE NEVADA

La suspensión de cinco años a Nick Diaz por el dopaje positivo en UFC 183, extendida el lunes por parte de la Comisión Atlética de Nevada es uno de los procedimientos con más falta de ética que he visto en mi carrera periodística.

Si bien Diaz se ha esforzado por hacer las cosas mal, es la tercera prueba de dopaje en la que da positivo por mariguana, fue castigado por su papel en la infame bronca dentro de Strikeforce en Nashville y en el estado de California no se presentó a un dopaje, la arrogancia de una comisión que esperaba que se arrodillara frente a ellos fue la que desató el castigo.

El día de UFC 183, terminando la pelea ante Anderson Silva, Diaz tomó tres pruebas de dopaje a distintas horas de la noche. La primera y tercera prueba fueron recogidas y analizadas por el laboratorio SMRTL en Utah, uno de 32 laboratorios a nivel mundial, y uno de dos en Estados Unidos, certificados por la Agencia Mundial Anti Dopaje (WADA por sus siglas en inglés. En estas pruebas Diaz salió por debajo del límite permitido a metabolitos de THC; es decir negativo.

La segunda prueba realizada por el laboratorio Quest Diagnostics, que usualmente maneja los dopajes de la Comisión Atlética de Nevada, fue la que arrojó un positivo de más del doble que los demás exámenes.

La Comisión alega que Diaz consumió agua al terminar la contienda para diluir su orina y no dar positivo, pero solo en la cabeza de ellos eso provoca que de tres pruebas solo la segunda diera positiva.

Basándose en este positivo, sin importarles por un solo momento porque dos pruebas en uno de los mejores laboratorios del mundo dieron negativo, molestos porque el equipo de abogados de Diaz expuso un caso sólido y porque el mismo Nick tomó su derecho legal de no contestar una sola de sus preguntas, lo suspenderían cinco años. Al terminar la sesión de manera inverosímil a mis ojos, los comisionados reían entre ellos.

También pesa el silencio sepulcral del UFC, que en la ciudad de Las Vegas en el estado de Nevada tiene su casa y eventos más rentables. Habrá que recordar que el dueño y CEO del UFC, Lorenzo Fertitta, fue comisionado en Nevada de 1996 al año 2000.

Si todo esto no fuera suficiente, el verdadero problema se pierde en el ego de la comisión y lo dramático de la sesión. No existe una prueba de laboratorio suficientemente exacta para saber en que momento un peleador utilizó mariguana, algo básico para una sustancia que solo es ilegal para la WADA si es utilizada durante la competencia.

La prueba de orina solo detecta si has utilizado, pero no da una referencia de tiempo. Nick Diaz pudo haber consumido un día antes de la pelea, lo cual para la comisión de Nevada y WADA es completamente legar, y aún dar positivo en la prueba y ser suspendido sin romper una sola regla. Lamentablemente eso se olvidó en la falta de ética, soberbia, y risas de una comisión sin un solo estatuto para una suspensión de cinco años que sacó del aire simplemente porque Diaz se atrevió a llevar una defensa profesional, concisa, y no se arrodilló ante ellos.

SEGUNDO ASALTO: ERIK ‘GOYITO’ PÉREZ

Hay dos cosas claves que no se pueden olvidar del regiomontano Erik Pérez, quién regresará a la acción el 21 de noviembre en UFC Monterrey ante Damian Stasiak. Pérez fue el sexto peleador nacido en México en llegar al UFC, pero apenas el segundo que entrenó una parte considerable de su carrera en México, esto después de Alex Soto de Tijuana quién tuvo su última pelea en el UFC dos semanas antes del debut de Pérez. La segunda, y más importante, de los 20 peleadores mexicanos que han pisado el octágono del UFC es el único que ha ganado sus tres primeras peleas por finalización en el primer asalto. De los mexicanos activos el único que podría buscar lograr esto es Héctor Urbina quién en solo una pelea en el UFC venció al también mexicano Edgar García por sumisión en el primer asalto.

Las cuatro victorias de ‘Goyito Power’ en el UFC tampoco hay que despreciarles. Solo 3 de 20 mexicanos en la historia del UFC han tenido tres o más victorias. Le tomó tres oportunidad en la promoción al primer nacido en México en el octágono, Efraín Escudero, para ganar su cuarta pelea en el UFC. Debutó en diciembre de 2008 y la cuarta victoria vendría en febrero de 2015. A Erik Pérez y Efraín Escudero les acompaña solo Tony Ferguson, quién nació en Silao, Guanajuato para luego ser adoptado y vivir en los Estados Unidos, con tres o más victorias en la promoción. Solo Pérez y Ferguson han ligado tres victorias en fila en la promoción.

Yair ‘Pantera’ Rodríguez, quién pelea en octubre en UFC 192, y Gabriel ‘Moggly’ Benítez, quién por el momento no tiene pelea, podrían igualarlos con tres victorias en el UFC en fila, pero Rodríguez tiene dos victorias por decisión y Benítez una finalización en el tercer asalto y una decisión.

La afición olvida rápido y Pérez no ha peleado desde junio de 2014, pero la afición tampoco supo que Pérez sufría más de una dislocación de hombro al día previo a UFC 180 y que el regiomontano pelearía así con tal de hacerlo en México, algo que rara vez admitiría en público. Cuando finalmente fue convencido de operarse, una cirugía con un extendido tiempo de recuperación, las críticas injustas fueron fuertes. Por su parte los peleadores mexicanos, incluso algunos de mayor edad que él, entienden el camino que abrió y en su mayoría admiran lo que logró.

Platicando con él en Monterrey la semana pasada, está consciente que tiene que ganar, que tiene que dominar y tiene que finalizar para meterse de lleno al top 15 de la división, donde estaba afianzado antes de su última pelea y derrota ante Bryan Caraway. Ahora en nuevo campamento, Alliance MMA en Chula Vista, California, propiedad de Eric Del Fierro y casa del ex campeón gallo Dominick Cruz, Erik tiene la oportunidad de seguir construyendo un legado, y lo hará en casa.

TERCER ASALTO: EL BOLETAJE DE UFC MONTERREY

Al momento de publicación de esta columna y con casi una semana a la venta entre preventas y venta general, no hay una sola sección de boletaje agotada para UFC Monterrey el 21 de noviembre. Esta función será una dura prueba para la promoción.

El efecto Caín Velásquez no estará y los dos años con la programación detrás de un canal a la carta en sistemas por cable que no ha tenido el éxito deseado, después de años de fácil acceso legal a las carteleras, le están pasando la factura al UFC. Esta falta de acceso a la programación de la promoción causa un desconocimiento en el aficionado casual que no sabe como opera el UFC al momento. Los días en los que el octágono llegaba con todas sus estrellas se han ido. Buscando reemplazar el moribundo sistema de Pago Por Evento, para todos lo que lo utilizaban como WWE o el boxeo, el UFC expandió el número de carteleras para recaudar mayores ingresos en taquilla y derechos de transmisión globales.

Esto ha ocasionado el despegue de las carteleras ‘Fight Night’, las cuales rara vez ven una pelea de campeonato o las mayores estrellas del UFC.

La cartelera de UFC Monterrey es una sólida cartelera, Matt Brown vs Kelvin Gastelum es una de las mejores peleas que se puede armar en las 170 libras, Ricardo Lamas es uno de los mejores peleadores en la división más competitiva del UFC, Diego Sánchez es una leyenda, Henry Cejudo vs Jussier Formiga nos dará el siguiente retador a la división mosca. Lamentablemente la afición casual, afición que es la que llena los eventos en todos el mundo, está desconectada de esto y sueña con ver cinturones, o estrellas de la viaja guardia como Anderson Silva, Vitor Belfort, José Aldo, en su cartelera local. Con el modelo actual del UFC esto jamás sucederá.

El problema no son los precios, el boleto más caro sin cargos cuesta exactamente lo mismo que un Fight Night en los Estados Unidos, 300 dólares siendo el de mayor nivel comparado a los más de 1,000 dólares que cuesta en taquilla un boleto de UFC 194 en Las Vegas, pero la devaluación del peso contra el dólar no ha ayudado. En tres funciones del UFC en México se ha encontrada cada vez con un peso con menos poder adquisitivo.

Ojalá nos equivoquemos, pero después de las quejas de los peleadores asociadas con los costos de hacer una buena preparación para pelear en la altura de la Ciudad de México una mala entrada en Monterrey el 21 de noviembre podría terminar con el experimento del UFC en México.

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