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Las 10 defensas de Anderson Silva: Demian Maia

“Creo que nunca he estado más apenado en los 10 años que tengo en este negocio” -Dana White en la conferencia de prensa posterior a UFC 112.

El UFC hacía su primera, y hasta el momento única, visita a Abu Dhabi para UFC 112 en abril de 2010. A principio del año ‘Flash Entertainment’ compañía formada por el gobierno de Abu Dhabi compraba 10% de Zuffa, compañía madre del UFC. Como parte de este acuerdo, la promoción visitaría el país.

El evento coestelar había terminado, Frankie Edgar se alzaba con el cinturón ligero del UFC al vencer por decisión a BJ Penn en un espectacular encuentro de pie que sería recordado como uno de las más emocionantes disputas por un cinturón en la historia de la promoción. Cuando Demian Maia y Anderson Silva hicieron su camino al octágono, nadie podía esperar lo que veríamos.

Con el UFC empujando la narrativa de una súper pelea entre Anderson Silva y Georges St-Pierre, GSP fue mostrado sentado en octagon side durante la presentación de Anderson Silva y Joe Rogan dijo, categóricamente “Anderson Silva se enfrentará a Georges St-Pierre si gana esta noche”, comenzaba la quinta defensa del cinturón medio del UFC.

Demian Maia no debía estar en el octágono esa noche, por primera vez en varios años existían dos contendientes hábiles y dignos de pelear contra Silva. Vitor Belfort había sido el primer elegido, pero sufrió una lesión y se retiró del evento. El siguiente contendiente era Chael Sonnen, quien había sufrido demasiado daño en su última pelea y no estaría listo a tiempo para enfrentar a Silva, así que la única solución fue Maia. Él tenía un récord de 6-1 en el UFC, de esas siete peleas dos de calidad. Una victoria ante Chael Sonnen por sumisión, pero una derrota donde duró solamente 21 segundos antes de ser noqueado por Nate Marquardt.

Le tomaría dos minutos para intentar un golpe. Silva pateaba la pierna de Maia con tanta fuerza que lo hizo girar sobre su eje. Poco después, ante la completa inhabilidad e intención de Maia por hacer algo en el octágono, comenzaba a burlarse de él. Primero se ponía casi de rodillas, con las manos abajo, casi rogando que Maia intentara un ataque. Mandaba a la lona al contendiente con una rodilla voladora al mentón, pero no lo seguía a la lona. Maia se quedaba en el piso esperando a que Silva fuera por él en una absurda muestra de ineficacia por ambos peleadores.

A la mitad del segundo round, después de jugar con él por dos minutos y medio más, Silva le pedía a Maia que pelearan de pie, que dejara de tirarse al piso en todo momento, pedía el apoyo de la gente y esta le respondía positivamente. Era el puchero de un niño de cinco años que quería todo a su manera, trasladando la culpa a Maia cuando Silva podía haber terminado la pelea antes y podía haber intentando hacer algo en la lona. El campeón pasaría el resto del asalto gritando e insultando al retador en una patética muestra dentro del octágono.

Alternando gritos de “Maia” y “GSP” la audiencia mostraba su inconformidad, corría el cuarto asalto y Silva seguía montado en su caballo. Dana White, presidente del UFC, iría con el manejador de Silva, Ed Soares, y le entregaría el cinturón. Después de esa exhibición White se negaba a poner el cinturón en la cintura del campeón.

Maia terminaba con el rostro destrozado, su cuerpo y pantaloncillos ensangrentados. Silva estaba completamente limpio. De la peor manera posible había dejado claro su punto, Maia no debía estar ahí.

Las declaraciones de Dana White al final de la pelea eran contundentes: “Nadie ha apoyado a Anderson SIlva como yo. Hablamos de él como el mejor peleador libra por libra en todo el mundo, aún después de varias peleas raras, de igual manera lo apoyé. Creo que el tipo es enormemente talentoso, desde el primer round comenzó a lucirse y eso no es lo mío, no me gusta. Si eres tan talentoso, sé Mike Tyson. Entra y termina la pelea en dos minutos. Prefiero que la gente diga ‘no quiero comprar la pelea de Anderson Silva porque noquea a la gente en 2 minutos’ a que digan ‘no quiero comprarla porque se pasea como un idiota durante cinco asaltos’”. En una entrevista posterior mataría toda la narrativa que el UFC había empujado, “dice que quiere cortar a 170 libras, pelear con GSP. Yo no quiero ver esa pelea, él no merece pelear con GSP”. Días después en ESPN, diría que una actuación más así le costaría el trabajo a Silva.

Tres años después de su encuentro, Anderson Silva se encuentra preparando su décimo primer defensa. Demian Maia bajó a la división welter hace un año y busca ligar cuatro victorias por primera vez en cuatro años.

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  1. […] y con una serie de lesiones acumuladas en la división media, tuvo la oportunidad de pelear ante Anderson Silva por el título. La pelea será recordada como uno de los momentos más penosos en la historia del UFC, Silva jugó […]

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