ENTREVISTAS

La última oportunidad de Alistair Overeem

Alguien tiene que decirlo. Alistair Overeem está sobrevaluado. Es una presencia importante pero un récord irregular, alegatos y pruebas de dopaje falladas lo llevan a la última oportunidad de su carrera.

Las sospechas de dopaje comenzaron en el momento en el que comenzó a pelear en el peso completo, transformando por completo un físico delgado y atlético y reemplazándolo por músculo sobre músculo. Después de vencer a un diezmado Brock Lesnar, obtuvo la oportunidad de retar a Junior Dos Santos por el título completo del UFC. En una prueba de dopaje previa a la pelea su proporción de testosterona a epitestosterona era de 14-1, más del doble del 6-1 permitido. El nivel brutalmente elevado de testosterona confirmaba las sospechas.

Después de servir una suspensión y perder su oportunidad, subió al octágono frente a Antonio “Bigfoot” Silva en UFC 156 con un cuerpo notoriamente menos musculoso, con menos agresividad y sin condición cardiovascular. Sería noqueado en el tercer asalto y perdería una oportunidad más de buscar el cinturón. Después de la pelea, las pruebas de sangre arrojarían que Overeem tenía una relación de testosterona a epitestosterona menor a la de una persona normal, lo cual podría ser derivado del abuso de esteroides y hormonas sintéticas.

Ahora enfrentará a Travis Browne. El hawaiano llegaba al UFC con récord invicto y avanzó en la división hasta obtener una oportunidad ante Bigfoot Silva en octubre del año pasado. En una pelea que parecía poder ganar, un desgarre en el tendón de la corva anularía sus posibilidades.

El pupilo del entrenador mexicano Mike Valle en Jackson’s MMA tiene las armas para derrotar a Overeem. Si bien el holandés es parte de la élite de las Artes Marciales Mixtas, está obligado a probarlo de nueva cuenta, caer ante Browne podría marcar el fin de su paso en el UFC y será la última oportunidad de probar que merece una tercera oportunidad al cinturón del UFC.

Comments

comments

Comments

Lo Más Leído

To Top