ENTREVISTAS

Erik, Mike y Albuquerque

Justo cuando nos estacionamos en la puerta de Jackson’s Winkeljohn’s MMA un auto negro llegaba. El momento no podía tener mejor sincronía, viajamos a Albuquerque para cubrir a los tres peleadores mexicanos y un argentino que peleaban ese sábado, pero también a Erik “Goyito” Pérez quien bajaba del auto al mismo tiempo que nosotros y nos daba entrada al gimnasio donde el destino lo ha guiado a él y a su entrenador Mike Valle.

ErikAlistándose

Han pasado casi ocho meses desde la última pelea de Erik, casi ocho meses desde que su rodilla derecha hiciera contacto en el plexo solar de Byron Bloodworth abriendo el camino para su tercer victoria en fila dentro del UFC, convirtiéndose al mismo tiempo en el único peleador en la historia de la división gallo en derrotar a sus tres primeros oponentes en el primer asalto.

El resultado era poético, Erik había hecho su debut en el UFC el 1 de junio de 2012 reemplazando en corto plazo a Bloodworth y derrotando a John Albert por sumisión. Dos meses después levantaría la mano en victoria al obtener el nocaut más veloz en la historia de la división. Le había tomado solo 17 segundos terminar con Ken Stone en UFC 150.

El 29 de diciembre Erik salió al octágono con la bandera mexicana, una máscara de luchador (Goyito Power) diseñada cerca de la Arena México específicamente para él y con Vicente Fernández en el sonido local. La victoria ante Bloodworth completaba un ciclo y una segunda mitad de año inmaculada. Dominante, agresivo, táctico, Erik se vio perfecto. Cerraría el 2012 con tres victorias y tan solo 23 años de edad.

La pelea ante Bloodworth había sido precedida de un apoyo promocional no antes visto en nuestro país. Después de dos victorias impresionantes el UFC intentaba que Erik, el único peleador nacido en México que forma parte de la nómina de peleadores de la promoción, estuviera en todas partes y medios. Una máquina promocional en México que se inició como parte de los planes de expansión al territorio nacional los cuales ahora están rindiendo frutos con un UFC Network que saldrá al aire el 1 de septiembre y preparaciones para un evento en vivo en la Ciudad de México en 2014. Erik comenzó a hacer más apariciones en público, incluso siendo invitado como comentarista en el equipo oficial de transmisiones del UFC en español.

Pero el bombo y el platillo quedan a un lado en Albuquerque, Nuevo México. Es aquí donde un hijo de cuáqueros, originario de Washington, D.C., Greg Jackson, y el hijo de una enfermera y un agente de bienes raíces, Mike Winkeljohn crecieron y se unieron para crear uno de los mejores y más famosos campamentos de Artes Marciales Mixtas, Jackson’s Winkeljohn’s MMA, y es aquí donde Erik y Mike Valle, han tomado por asalto el mundo de las Artes Marciales Mixtas.

erikstriking

“Albuquerque es una ciudad tranquila hasta cierto punto, si quieres buscar cosas malas las vas a encontrar como en cualquier otra ciudad pero, si vienes con una buena mentalidad de entrenar creo que es una excelente ciudad, tenemos montaña, estamos en altura (1,620 metros sobre el nivel del mar) y tenemos un gran gimnasio y un gran coach (Greg Jackson) que nos supervisa a todos, tenemos grandes peleadores todos los días”.

Mike Valle es un hombre tranquilo, analítico. Bromea y sonríe con todos en el gimnasio, es obvio que es querido por todas las personas aquí. Originario de Matamoros, Tamaulipas, Erik bromea que Mike quiere ser más famoso que el hijo pródigo de esa ciudad, Rigo Tovar, pero él en realidad es una reversión a los antiguos entrenadores de boxeo. No hay gritos, no hay regaños, no hay desplantes, no hay una necesidad de ser famoso, solo trabajo y orgullo por hacerlo de manera correcta.

“Amo mi trabajo, le pongo todas las ganas, todo mi entusiasmo y todo mi amor y aprendo de todos. Aprendo de los peleadores, aprendo de otros entrenadores”. Y eso es justo la clave del sistema que Mike ha denominado “Valle Flow Striking”. Una combinación de box mexicano, kickboxing, thai boxing pero que, gracias al entendimiento que tiene el Coach Valle sobre las otras disciplinas necesarias en el MMA, lo enseña a sus pupilos para que todas las aptitudes, sean golpes, lucha o jiu jitsu, puedan integrarse a este de manera fluida.

Erik comenzó a entrenar artes marciales desde los 14 años, a los 16 ya peleaba Muay Thai como profesional. En la preparatoria tomaba un camión en Monterrey los viernes e iba a McAllen,Texas para entrenar el fin de semana con Mike Valle. La rutina se repetía en vacaciones. Fue Mike quien dijo desinteresadamente a Erik que para seguir su carrera en el MMA debería ir al gimnasio de Greg Jackson en Albuquerque.

Valle había conocido a Greg Jackson en un seminario y se puso en contacto con él, recomendando a Erik y asegurando que le fueran abiertas las puertas para el entrenamiento. Erik tomó sus cosas, se radicó en Albuquerque y comenzó a entrenar en Jackson’s MMA.

Después de años de sacrificio y trabajo para poder mantenerse en la ciudad, trabajando todo tipo de oficios para seguir entrenando aquí, Erik convenció a Mike de que fuera a ayudarle en uno de sus campamentos de entrenamiento. Mike aceptó y tal y como reza el cliché, el resto es historia.

“Erik tenía una pelea en Texas y me pidió que viniera a ayudarle. Llegué con él y en ese tiempo estaba Gina Carano que iba a pelear en Strikeforce y no tenía coach de ‘striking’. Me quedé a ayudarle. Después Carlos Condit me vio y me dijo ‘quédate’, Leonard García y ‘Cowboy’ Cerrone me dijeron lo mismo y básicamente me mandaron a que cerrara mi gimnasio y me regresara”. Mike hizo exactamente eso, con un contrato de arrendamiento expirado en su gimnasio en Weslaco, Texas cerró las puertas y regresó a Albuquerque con su familia.

La ayuda que había dado años atrás a Erik ahora le abría una nueva puerta y los volvía a unir, iniciando una racha de ocho victorias consecutivas, dos años completos sin conocer la derrota.

GoyoMikeEspalda

“La relación que tengo yo con Goyo, aparte de ser su entrenador, es como mi hermano, como mi hijo. Tengo un problema yo le digo a él, él tiene un problema me dice a mí. Estamos ahí cuando nos necesitamos”. Si existe alguna duda de esto la sonrisa que Erik tiene cuando habla de “Papá Mike” lo aclara todo.

Lo primero que notas cuando Mike y Erik entrenan es el sonido particular producido por los golpes en la manopla o las almohadillas. Hay un ritmo particular, una sincronía que no está presente en otra parte del gimnasio cuando Mike manoplea con Erik, quien siempre ve y escucha atento, concentrado, las instrucciones. Esa determinación y fuerza fueron puestas a prueba en abril de este año como jamás había pasado en su carrera.

El 6 de marzo se hizo oficial, Erik “Goyito” Pérez se enfrentaría a Johnny Bedford el 27 de abril en la cartelera preliminar de UFC 159. Una semana antes del combate una infección por estafilococos lo dejaría fuera de la pelea. “Cuando hay un raspón en el cuerpo o algo, estás en contacto con otras personas, con el suelo o son contagios de piel. Me entró en la rodilla, tenía un raspón. Tenía un granito, se empezó a hacer grande hasta que un día ya no lo soporté, se me empezó a hinchar la rodilla en solo cinco horas. Quise todavía estar en la pelea, me trataron pero no reaccionó el medicamento. El sábado se hinchó peor, el doctor del gimnasio me dice que tengo que ir al hospital”.

Erik fue ingresado y estuvo cerca de ser operado, el doctor de cabecera de Jackson’s MMA decidió esperar y ver cómo reaccionaba para no poner en mayor riesgo su rodilla. La infección sería sorteada, pero el golpe de perder una pelea, la primera del año y la primera en cuatro meses, sería difícil.

“Como todos saben caí en depresión, no quería saber nada de peleas ni nada. Me dijeron que no hiciera nada por dos meses con la rodilla así, pero no podía dejar de hacer ejercicio”. Erik regresaría a casa y con el apoyo de su madre, presencia clave en su vida y carrera, comenzaría el camino de vuelta.

Es agosto y a tres semanas de un nuevo combate no hay muestras de la infección o del daño que causó en la rodilla. No pasó mucho para encontrar un nuevo oponente y una nueva fecha. Erik enfrentará a Takeya Mizugaki el 28 de agosto en la ciudad de Indianápolis. La infección traería algo bueno, un rival de mayor nombre donde una victoria ayudaría más a su carrera que el combate del que tuvo que retirarse.

GoyoExhausto

El trabajo es fuerte, de dos a tres sesiones al día. La carga de trabajo y táctica aumenta. Sesiones diarias de lucha, striking y acondicionamiento físico. En las manoplas el striking de Erik se ve mejor que hace ocho meses, más fino, más eficiente, más fuerte. Parte de esto es gracias a un nuevo régimen de trabajo con pesas en un gimnasio local, dirigido a crecer su explosividad, reacción, fuerza y resistencia. El control de peso en Erik es clave, no hay que subir mucho para no dificultar el dar las 135 libras límite de la división, pero tampoco hay que bajar mucho de peso en este momento para poder resistir los entrenamientos.

“Ustedes lo han visto, es intenso, es trabajo. Cuando nos ponemos a trabajar es a trabajar, no hay juegos. Bromeamos afuera pero cuando se trata de trabajar, trabajamos con todo. Ya han tenido ustedes la experiencia de verlo, ya saben qué tan duro entrena”. No solo lo dice Mike Valle, platicando con los demás peleadores todos dicen exactamente lo mismo, él es quien más trabaja en el gimnasio. En casa, igual. Su compañero de casa y compañero de entrenamiento en lucha Chuck Pieritz es lo primero que nos dice, “Es verdad lo que todos dicen, no es broma, Goyo es el más trabajador en el gimnasio”.

ErikReja

Hoy, a cinco días de la pelea, Mike Valle en conjunto con los entrenadores de Jackson’s MMA y el esfuerzo puesto en la preparación, han armado un verdadero acertijo para el resto de la división. El mexicano se ve perfecto de pie, se ve listo en el piso y todo el tiempo dedicado al entrenamiento de lucha el último año ha funcionado. Además de trabajar con el entrenador Israel Martínez, ha visitado el centro de entrenamiento del luchador All-American de División I de NCAA y actual peleador del UFC Mark Muñoz y en estas semana se ha preparado con Ricky Lundell, experto en grappling que trabaja con peleadores UFC como Frank Mir, Joe Lauzon y Miesha Tate.

“Creo que me estoy haciendo un peleador más completo, es lo que yo quiero ser, que no solo me vean pelear arriba. Aunque muchos no me han visto pelear mis tres rounds, nunca me hayan visto terminar un round yo creo que me estoy volviendo un peleador más completo y a lo mejor en esta pelea se van a ver los tres rounds y van a ver lo que soy, el peleador completo que soy”.

Anoche los entrenamientos terminaron, hay que descansar y el sábado todo el equipo hará el viaje a la ciudad de Indianápolis. El ímpetu parece estar del lado de los mexicanos, quienes recibieron este martes una noticia que ponía a Erik por primera vez en la cartelera principal de un evento UFC. El éxito está a la puerta, Erik va a la pelea más importante de su carrera y Mike acaba de ver a uno de sus púpilos, Travis Browne, sorprender al mundo y ponerse al centro y frente de la división completa del UFC. Pero la clave, la clave siempre será su unión.

Si estas palabras no han hecho justicia a la especial relación entre Erik, Mike y Albuquerque, solo hay que leer las palabras que el púpilo le dedicó al maestro después de la última sesión de entrenamiento en su cuenta de Twitter: “Gracias a ti y a Dios por ponerme en el camino a alguien como tú”.

Texto y fotografías: Rodrigo Del Campo. Agradecimientos especiales a Mike Valle, Erik Pérez y todos los peleadores y entrenadores de Jackson’s MMA.

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