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20 momentos para 20 años del UFC: #20 Chris Weidman derrota a Anderson Silva

Estamos a 20 días de UFC 167, evento que servirá como marco a la celebración del vigésimo aniversario del UFC. Para celebrar Indiscutido e Incorrecto han realizado su propia lista de los 20 momentos más importantes, al menos en nuestra opinión, en la historia del UFC. Comenzamos el día de hoy y terminaremos el 16 de noviembre, fecha de UFC 167. Primero en nuestro conteo, Chris Weidman se convierte en el campeón medio del UFC en UFC 162.

Chris Weidman había tomado una ruta alterna hacia la pelea de campeonato que tendría en UFC 162 ante el mejor de todos los tiempos, Anderson Silva.

Llegó al UFC con tan solo cuatro peleas como profesional y sería hasta su cuarto combate en la promoción que enfrentaba una verdadera prueba. Enfrentaría a Demian Maia con tan solo 11 días de aviso, se alzaría con la victoria pero dejaría un muy mal sabor de boca en un combate bastante aburrido y débil. Cinco meses después enfrentaría a Mark Muñoz, complicada aduana al enfrentarse a uno de los mejores luchadores grecorromanos de la promoción. Un espectacular nocaut con un codo (¿quién dice que los codos solo sirven para cortar?) le daría la victoria más importante de su carrera. Una lesión lo dejaría fuera de un combate pactado ante Tim Boetsch en diciembre de 2012 en UFC 155.

A la distancia sigue pareciendo increíble, Chris Weidman canjeó una victoria deslucida ante Demian Maia y otra ante Mark Muñoz por una oportunidad ante el mejor exponente de las Artes Marciales Mixtas de la historia, Anderson Silva, pero el vacío de retadores en la cima de la división media causaba esto.

A pesar de que la máquina promocional del UFC nos decía que Weidman era perfecto para vencer a Silva por su nivel de lucha, especialmente después de la complicación que Chael Sonnen fue para el campeón brasileño en su primer encuentro, y las palabras del campeón welter Georges St-Pierre quien predecía que el retador vencería a Silva en los promocionales del UFC, una victoria de Weidman parecía improbable para muchos que el cinturón cambiara de manos, pero el equipo de Weidman había pasado por esto.

Preparándose para su combate ante Chris Lytle en UFC 119, el excampeón welter del UFC Matt Serra decía esto de Weidman en un videoblog para el UFC:

Matt Serra es dueño de una de las sorpresas más grandes en la historia del UFC cuando en UFC 69 venció a Georges St-Pierre por el título welter de la división. Serra y el entrenador en jefe de Chris Weidman, Ray Longo, sabían de lo que era capaz su pupilo y sabían perfectamente que podían salir de UFC 162 con el cinturón.

En el primer asalto Weidman lograba derribar a Silva y hacer daño en el piso. En una entrevista posterior a la pelea Weidman comentó a Indiscutido: “Hubo un momento en el que siento que lo noqueé por un segundo. Sus manos se bajaron y su cuerpo aflojó por un momento. Fue un pequeño nocaut de flash o algo así, pero regresó rápido. Los ojos giraban un poco, así que sabía que lo estaba lastimando, pero todavía estaba activo, no es como si lo fuera a noquear y se fuera a terminar. Sabía que mis golpes hacían contacto fuerte, sentía que estaba ansioso en la lona”.

Es así que cuando el campeón logró ponerse de pie comenzó con la estrategia que habíamos visto en más de una ocasión. Anderson Silva comenzó a burlarse de Weidman, exagerar el contacto que hacía el retador mediante gestos, intentando ocasionar que Weidman fuera al frente de manera descuidada y el golpeo superior de Silva pudiera triunfar.

“Lo primero que pensé fue ‘mantente tranquilo, vas ganando la pelea. No tengo idea porqué haces esto, yo te estoy golpeando y tu no’ Lo único que hizo fue patearme. Sabía que iba ganando y era lo único que me importaba. La única vez que me golpeó fue una vez que bajé mi cabeza y dejé que me golpeara para mostrarle que yo podía hacer lo mismo. ‘No tengo miedo y no vas a golpearme y noquearme con un solo golpe, puedo absorberlo. Yo no soy como los demás, puedo bajar mis manos, hacer mi rostro al frente. Puedo ver las cosas y mover mi cabeza.’ No estaba lanzándome nada que no hubiera visto antes. Lo único que hizo fue poner las manos en su cadera, aplaudir y decirme ‘haz una pelea de pie’ y yo pensé en mi cabeza ‘es lo que estoy haciendo, cállate y pelea’.”

Terminaba el primer asalto y después sabríamos que el cálculo de Weidman era correcto, él había ganado 10-9 el primer asalto en las tarjetas de los tres jueces. Ray Longo sabía que Silva haría exactamente lo mismo al inicio del segundo asalto y le diría a Weidman antes de este “¡quiero que salgas y golpees un hoyo en su pecho!” Fue en este momento, entre las burlas, señas, y palabras de Silva, que una decisión que el equipo de Weidman había hecho dentro del campamento de entrenamiento pagaría dividendos.

Stephen “Wonderboy” Thompson fue parte de los compañeros de sparring de Weidman en su campamento previo a la pelea. Thompson, campeón mundial invicto de kickboxing y miembro del UFC desde el 2012, fue llevado ya que su manera poco convencional de lanzar golpes, las posiciones y trayectorias inesperadas de estas, y las órdenes del equipo de Longo y Serra quienes le pedían a Thompson que en las sesiones de sparring insultara, burlara e hiciera señas a Weidman, preparaban al retador justo para el momento que llegaba.

Tuvimos la fortuna de estar presentes en el MGM Grand Garden Arena esa noche y no tenemos mejor manera de hablar del sorprendente final que compartirles el cierre de la nota que publicábamos esa noche:

“Al inicio del fatídico segundo asalto Silva seguía con la táctica, hasta que al igual que en el piso al inicio del combate, sentiría daño. Un golpe de Weidman lo enfurecería después del contacto. Pausó por un momento y explotó, caminando al centro del octágono haciendo una mueca para mostrar que no había sentido el daño y una vez más invitó a Weidman a golpearlo.

Una combinación falló los primeros golpes, pero cumplió su cometido cuando el segundo golpe, una derecha, distrajo la atención del campeón que en su retirada y con la guardia abajo, no veía venir la mano izquierda que lo mandaría a dormir. Silva, al haber retado a Weidman había cometido un error que probaría ser fatal: Sus piernas no solo estaban completamente alineadas y dando todo el frente a su oponente, estaban demasiado separadas. Cuando Weidman se acercó le fue imposible desplazarse.

En el suelo, separado de todo sentido, con la afición de pie y con el mundo observando, recibiría un golpe más de Weidman quien voló por el aire y descargó toda la furia acumulada en el mentón de Silva. Seis golpes en total serían lanzados y conectados en los pocos segundos que le tomó a Herb Dean desplazarse y detener el combate.

Así es como el reinado acaba. Así es como el reinado acaba. Así es como el reinado acaba. No con una explosión sino con un gemido. El gemido de una nación furiosa, de una afición en lágrimas, de una afición confundida. El gemido del más grande que hemos visto en nuestro deporte en la lona, atrapado en un círculo sin fin de hybris y presunción. Las manos al lado, entregando el cuerpo para presumir, para demostrar, para jugar con la cabeza. Lo hizo durante años, hasta que el fuego lo consumió.

El fuego se llama Chris Weidman, el fuego tiene 29 años y un gran reinado por delante. El fuego es de “Long Island, y nunca me fuí”. El fuego tiene a Ray Longo detrás, a dos de los más grandes del jiu jitsu brasileño, John Danaher y Renzo Gracie, detrás. El fuego tiene al ex campeón welter del UFC Matt Serra detrás. El momento en el que Serra presenta en un video diario hace casi 50 eventos a un joven peleador de la universidad de Hofstra proclamando que sería un futuro campeón aún cuando Weidman no había llegado al UFC sirve como prueba de un gran equipo que siempre planeó este momento, que sabía que sucedería y que lo aprovechó a la perfección.”

El combate entre Silva y Weidman daba inicio a un gran cierre de año para el UFC, el segundo semestre de 2013 verá todos los cinturones de la promoción en juego, y después del sorpresivo resultados, la emoción de la afición y la prensa y como señal de respeto a los casi siete años que mantuvo el cinturón Weidman, ahora será el encargado de cerrar el 2013 para la promoción.

Weidman vs. Silva 2 será el evento principal de UFC 168 el 28 de diciembre de 2013, pero su primer combate probó una vez más que todo era posible en el UFC y es número 20 en nuestra lista de 20 momentos más importantes en la historia del UFC.

Entrevista con Yair Rodríguez previo a UFC Boston

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